domingo, 1 de septiembre de 2013

Perfeccion

Llegó a la popular bastante temprano,  la cancha se encontraba casi desierta, por dentro suspiró aliviado y buscó un lugar en las gradas donde aguardar. Era su primera vez allí, y miraba con desconfianza a quienes le rodeaban, le había rogado al tito mil veces que lo acompañara, que el inclusive le pagaba la entrada, que era un lugar peligroso para un chico de quince años y que lo necesitaba a su lado esa noche, pero ninguna suplica surgió efecto en tito que prefirió salir con la barra por la noche porteña.
Cuando arranco el soporte ya había llegado bastante publico, tuvo que pararse para poder ver la banda, la popular se encontraba a la izquierda del escenario, pero la vista era clara y no estaba muy lejos. Aplaudió con entusiasmo los pocos temas que tocaron, se prometió a si mismo comprar el cd y escuchar mas de aquella banda desconocida hasta hace unas horas, promesa que nunca cumplió, que olvido por completo al otro día. Volvió a sentarse al momento en que la banda dejaba el escenario, en el campo la gente comenzó a dispersarse y se pregunto cuanto mas tendría que esperar. 
Se distrajo un momento mirando el campo, era una fiesta, se lamento no estar ahí, "la próxima saco campo" se dijo a si mismo, mientras notaba que ya no quedaban huecos, el estadio estaba lleno y se le detuvo el corazón cuando leo arranco con la batería, clavo la mirada en el escenario, que seguía a oscuras, pego un salto al escuchar el bajo de Luciano, la emoción le suprimía el pecho cuando mariano arrancaba unos débiles acordes y de pronto Germán no era mas Germán, era un grito compartido, era obras, que vibraba mientras Ciro entonaba las estrofas de Renato Russo.