viernes, 15 de julio de 2011

jugando en la red

Lamentablemente, ya nadie entra acá, y yo, poco a poco, fui abandonando el blog, como a un mal proyecto, como a un rejunte de malas ideas, que dejamos en la vereda con la intención de que el viento se las lleve. Sin percatarnos que cada ráfaga, cada idea que se va, deja tras de si la culpa del ego existencista, la bronca de saber que abandone aquello que no fue popular.
Por eso invente esta disimulada búsqueda del tesoro cibernética, donde el principio tiene otro principio, y al final le acontece otro final, convirtiendo a mi blog en un elemento de paso, un verdadero paréntesis entre la reflexión y su respectiva conclusión, con la idea de a quien le interese, me acompañe en la resurrección de espacios creativos que deseche por falta de publico.