jueves, 22 de diciembre de 2016

Treinta y tres

Treinta y tres de mano, para ganarle a la vida por afano, demostrarle que no me estaba apabullando, que la dejaba ser y le daba la ventaja del novato, jugando a menos con la tranquilidad de que igual lo iba a ganar. ahogo el jolgorio del triunfo y la juego callado, agazapado en la ansiedad gloriosa del triunfo, esperando ese envido provocador para saltarle con los tapones de punta y sentenciar el partido.
Me mira dubitativa, se rasca la cabeza intentando predestinar mi próximo movimiento y me muestra sus cartas mientras susurra un insonoro "chinchón", como quien no quiere la cosa, creyendo apaciguar la desazón de la derrota eterna, la vergüenza del festejo antes de tiempo. Me regala un "feliz cumpleaños, quizás el próximo año", golpea mi espalda y se aleja de mi.

miércoles, 6 de julio de 2016

Cadena

Matias buscaba desesperado en el ultimo cajón del escritorio que había comprado su padre para remodelar el cuarto vacío de la casa que vio su abuelo mientras cambiaba una cubierta durante el extenso viaje de estreno del antiguo ford que compró con las ventas del tónico rejuvenecedor que fabricó al ser echado de la zapatería donde trabajó desde los once años para ayudar a su familia recién llegada a américa huyendo de segunda guerra donde pereció su bisabuelo ayudando al vecino que les regalaba las galletitas cocinadas por la Sra Schenider mientras escuchaba la novela en la radio comprada por miedo a las historias que escuchaba en el colegio de ataques a familias mientras dormían durante la gran guerra.


lunes, 4 de julio de 2016

Salida




-Lagertha!, ya van a salir los chicos de la escuela!.
-Lo se Floky, lo se...
-Crees que hoy venga Sil? ella siempre nos juega tras las rejas...
-No, los lunes su papa la lleva por el otro lado.
-Es verdad! Hoy es lunes, los lunes siempre viene Agustin!, crees que le haya sobrado un poco de alfajor como la otra vez?
-El siempre nos guarda un poco. Podes bajar de ahi por favor.
-Pero no escuchaste el timbre?? Ya va a venir!!
 Quizás el señor venga también.
-Que señor?
-El que nos saco la foto!
-No Floky,  a el no le interesamos, solo busca usufructuar tu ansiedad.

viernes, 8 de abril de 2016

Distracciones

Quizás deba dejar de programar mis noches y resignarme a aceptar que la magia literaria ya no corre por mis venas. Sentarme frente a la computadora al terminar la cena ya solo me produce la visita de un insomnio bastante vago y distraido, contento con pasear por YouTube tarareando épicas (Y otras que no tanto) epopeyas musicales. Incapaz de imaginarse a Juan pasar por el umbral de su casa, pararse en el medio de la vereda y mirar al cielo. ¿Como imaginarlo mientras Jim Kerr y su don´t you (forget about me) me trae la melancolía de mi gran infancia en los ´80? sobre todo porque Juan no miraba al cielo, Juan miraba a una paloma que se escondía en la copa de un fresno, agazapada entre las ramas, ella también lo miraba a el, y mientras Juan se perdía en su mirada intentando comprender su pensar, yo iba perdiendo mi religión junto a R.E.M. ¿como recordar a Juan mientras creo escucharte reír, cantar y verte intentarlo? Quizás un sorbo de un Johnnie que deje reposando en la mesa de luz me lleven de vuelta a Juan, o a la paloma, o a lo que sea que llevaba aquella historia, pero tantas noches de frustraciones me dicen que que ya no lo haré.

sábado, 10 de octubre de 2015

Un cuento de otoño

Cuenta la leyenda que en el principio de los tiempos, las estaciones climáticas eran tres y duraban cuatro meses. El invierno, la primavera y el verano se repartían las responsabilidades del clima y casi todos convivían en armonía en el nuevo mundo.

Los dragones son seres fascinantes, lagartos gigantes alados que viven tranquilos en sus cuevas, donde nadie se atreve a molestarlos. El oído de un dragón es muy sensible, tan sensible que es capas de sentir como el agua se va convirtiendo en vapor durante el verano, con tanta claridad, que ese silbido constante, con el paso de los días, de las semanas, se transforma en una llamarada ardiente sobre sus tímpanos y que les hierve el corazón.
Muchos dragones perecieron por la locura que el dolor les provocaba, perdían la cordura y se golpeaban con rocas, arboles o lo que encontraran a su al rededor. Unos pocos, cegados por su instinto de supervivencia, salieron de sus cuevas y llenando su garganta con el profundo ardor que recorría su cuerpo, lograron escupir gigantescas llamaradas sobre los arboles y sus hojas, cada llamarada aliviaba su dolor, cada llamarada secaba mas los arboles, cada llamarada acortaba un poco mas el verano.

Algunos sabios creen que nosotros, los seres humanos, no podemos verlos porque la única certeza que tenemos sobre las leyendas, es que son falsas.

sábado, 22 de agosto de 2015

Don Antonio.

-Cuatro veces, tres veces, dos veces... Un par de veces.
-No! "una vez". 
-"Un par de veces".
-Lo dice mal.
-Ustedes no saben nada.
-Usted si?
-Claro! la felicidad es de todos.
-La felicidad es de uno mismo.
-Para que quieren felicidad si la van a guardar en baúles?.
-El mundo es así.
-Los mundos están equivocados. Ningunos son felices...
-Tiene que dejar de hablar en plural. Nadie lo entiende.
-Nosotros nos entendemos.
-Yo lo conozco hace mucho tiempo, por eso lo entiendo.
-Los dos, los dos nos conocemos.
-Tiene razón, perdón.
-Entonces? Hablemos los dos en plural.
-Sabe que no puedo.
-Todos podemos!
-Típico positivismo de los pluralistas.
-Viste?
-Que?
-Hablaste en plural.
-Y usted en singular!
-....
-....

Antonio de nebrija y sus conflictos internos.

jueves, 29 de mayo de 2014

Libertad

La noche caía pesadamente sobre mis hombros y se mezclaba con la sangre que de mi salia, hacia demasiado que caminaba, no sabia donde estaba, el paisaje era nuevo para mi, no divisaba civilización alguna, ni luces en el horizonte, campo, solo campo, pastizales eternos, y yo caminaba, fortalecido por la esperanza de volver, de reencontrarme con mis seres queridos, que casi ni recordaba, tanto tiempo paso!.
Hacia unas horas había dado comienzo a la fuga, con el único fin de alejarme de allí, ya estaba demasiado lejos, pero también de todo lo conocido por mi, y estaba débil, muy débil, detuve mi caminar, alze la vista al cielo, estaba estrellado y mis pupilas se impregnaron con millones de estrellas. Recuerdo haber sonreído o eso me pareció, la noche era mucho mas hermosa de lo que recordaba, y ahí estaba yo, parado en medio de la nada observándola. Sentí un peso en mi espalda y las estrellas empezaron a venirse contra mi, como si necesitaran que yo las mantuviera en el cielo, era mucho mas de lo que yo podía soportar, y estaba débil, muy débil...
Caí boca arriba desplomado sobre los pastos, un gusto a sangre se apodero de mi boca, aun sentía como las estrellas apretaban mi pecho dificultandome la respiración, nuevamente el dolor se apodero de mi, el plomo que llevaba en el abdomen me inmovilizaba, ya no podía seguir presionando la herida, el dolor era muy fuerte, por lo que decidí soltarla, acomode mi brazo al costado del cuerpo y reviví la noche en mi cabeza, al plan de huida le faltaban algunos detalles, pero estaba ansioso, necesitaba irme, no hubiera podido soportar unos días mas ¿o si?, debería haberle echo caso al mandril, al menos el podría aprender de mi experiencia, de mi error ¿era error del plan o capricho del destino, que el comisario pinchara una goma al irse? se que fue mi error salir enceguecido y no percatarme de su presencia varios metros mas adelante, de cualquier forma ya no importaba, el ya estaba muerto y yo pronto lo estaría... el ruido de las sirenas me hizo volver a la realidad, a saborear la sangre de mi boca, pero estaba tranquilo, sabia que rápidamente abandonaría ese cuerpo, que el dolor pronto pasaría y perdí mi mirada en las estrellas.